Mira mi piel -se dijo- mírala... Es distinta a la tuya, yo no nací donde tú, yo no sufrí lo que tú, soy suave y tersa, y tu piel es áspera y añeja...
Mira tu mundo, lleno de dolores, tristezas, oscuridad y odio. En cambio yo supe cambiar esa oscuridad y odio por una clara luz y añorada paz, a pesar de mis dolores y tristezas.

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